Semonkong
Semonkong es el lugar del humo: una aldea de piedra y paja a dos mil doscientos setenta y cinco metros en las tierras altas de Lesoto, nombrada por el rocío de las cascadas de Maletsunyane, que caen ciento noventa y dos metros en un solo salto a una garganta a pocos kilómetros de las casas — la cascada de un solo salto más alta del sur de África, y el sitio del rápel comercial más largo del mundo, doscientos cuatro metros roca abajo junto al agua. Se llega desde Maseru en tres horas por una carretera que trepa sobre el paso que los basotho llamaron God Help Me; es un lugar de pastores de manta y pasamontañas, de ponis basotho que llevan a los visitantes a las cascadas y, en dos días, a las cascadas más lejanas de Ketane y Ribaneng, de un lodge sobre el río que se ha vuelto una pequeña leyenda por su pub crawl en burro y su panadería, y de un altiplano donde la nieve se queda en julio y las cascadas se congelan en una columna de hielo.
El viajero sube desde Maseru con la mañana, o sigue desde el paso de Sani sobre el techo del país, y toma Semonkong a paso de poni: la cabalgata o la caminata hasta lo alto de las cascadas por la vista garganta abajo y los arcoíris en el rocío; el sendero de dos horas a la base para quien tenga rodillas, o el rápel para quien tenga nervio, que se reserva en el lodge y se hace con guía y muchísima cuerda; un día en poni por el altiplano hasta un puesto de pastores y de vuelta; la aldea a pie — la tienda, la panadería, la lana, el saludo; una cerveza Maluti junto al fuego; y, para el viajero con días, el trek de dos días a Ketane, durmiendo en una aldea en el camino, que es el Lesoto que no ha cambiado.
La honestidad de la Guía: las tierras altas son frías — las noches hielan en invierno y son frescas en verano, y el viajero empaca para una montaña, no para África —; la carretera sobre el paso ya es de asfalto pero las tormentas la cierran y los treks a poni son para quien pueda sentarse en un caballo cuatro horas; el rápel es seguro y serio y no para el vértigo; Lesoto es pobre y honesto y funciona con el maloti y el rand por igual; y las cascadas a primera luz desde el borde, con el humo subiendo de la garganta y todo el altiplano en silencio alrededor, son una de las maravillas calladas del continente, que es por lo que la Guía guarda esta página alta y tibia.