Robertsport
Robertsport es un pueblo de casas de madera en un cabo boscoso en el extremo oeste de Liberia, donde el lago Piso — la laguna más grande del país, toda manglares e islas y pescadores vai — se abre al Atlántico, y donde, por la playa al sur del cabo, el océano se dobla sobre roca y arena en una serie de rompientes de punta largas y lentas hacia la izquierda que un documental llamado Sliding Liberia le mostró al mundo en 2008: Fisherman's Point, Cotton Trees bajo los enormes ceibos, Cassava Point, Shipwrecks. Fundado por colonos américo-liberianos en la década de 1850 y bautizado por el primer presidente de la república, conservó su iglesia episcopal y sus casas de tablas a través de las guerras, y vive hoy de la pesca, del lago y de los surfistas que duermen en las carpas de Nana's Lodge sobre la arena y aprenden de los muchachos del club de surf comunitario. El cabo Monte se levanta detrás, trescientos metros de selva; la frontera con Sierra Leona está a treinta kilómetros costa arriba, y Monrovia a tres horas en el otro sentido.
El viajero viene de Monrovia en un auto alquilado o en un taxi compartido — pavimento casi todo el camino, después tierra — y toma una carpa en Nana's o un cuarto en el pueblo; surfea Cotton Trees con la primera luz, cuando la ola es más larga y los niños del lugar ya están afuera; camina el pueblo por la iglesia, los ceibos y las casas viejas, y compra pescado donde llegan las canoas; cruza al lago por una canoa entre los manglares hasta las islas y una aldea vai; sube a la selva del cabo Monte por la vista del cabo entre las dos aguas; y, por la tarde, se sienta en la playa con el club y con lo que haya traído el bote del día, y lo repite mañana — porque Robertsport es un lugar para quedarse, no para ver.
La honestidad de la Guía: Liberia es uno de los países más pobres de la Tierra y la facilidad de la península es relativa — la carretera está mala después de Klay e intransitable en las lluvias, los alojamientos son sencillos, la luz es solar y de generadores, y el efectivo es el único dinero; el surf es de clase mundial por su largo y amable por su tamaño, y el club recibe principiantes; el mar tiene corrientes y no hay salvavidas; la malaria es real — duerma bajo el mosquitero; la historia del pueblo, de los colonos a las guerras, es complicada y la gente que la vivió es a quien preguntar, con suavidad; la frontera con Sierra Leona se cruza y es lenta; y el viajero que viene por la ola y se queda por el pueblo, el lago y los muchachos del club de surf ha entendido el cabo.