Yuba
Yuba es la capital del país más joven de la Tierra — la bandera subió en 2011 con una esperanza que se oía a través de los continentes — y está bien sentada para serlo: a orillas del Nilo Blanco donde corre ancho y verde bajo un puente único y querido, con el Jebel Kujur parado al oeste, y con más cultura del ganado, más lenguas y más sabana sin contar a sus espaldas que casi ningún lugar. A la página más nueva del mundo la geografía le dio uno de sus ríos más viejos y grandiosos.
Esta postal está escrita con honestidad y esperanza en partes iguales: la paz del país joven ha sido frágil y a menudo rota, la necesidad humanitaria sigue siendo vasta, y las cancillerías desaconsejan el viaje corriente — consejo que la Guía respeta. Lo que ofrecemos en cambio es la vista larga: Sudán del Sur guarda el Sudd, uno de los humedales más grandes del planeta, y Boma-Badingilo, anfitrión de lo que los censos ahora sugieren es la mayor migración de mamíferos terrestres de la Tierra — seis millones de antílopes moviéndose como el clima. Las maravillas son reales y esperan.
La honestidad de la Guía, que aquí es un voto hecho con suavidad: esta página es la más joven del libro, y la Guía la sostiene como se sostiene todo lo joven — con las dos manos. Cuando las mañanas del Nilo Blanco sean de los pescadores, los ferris y los escolares, estas puertas se llenarán, y la gran migración encabezará las excursiones de un continente. Hasta entonces: paciencia, lectura honesta, y el respeto que se le debe a un pueblo que todavía escribe sus primeros capítulos en dificultad. Las páginas jóvenes merecen estantes largos.