Ciudad de Guatemala
Ciudad de Guatemala amanece cada día ante un horizonte de volcanes pasando lista — el Agua compuesto, el Pacaya encendido, el Fuego exhalando su nubecita como para probar que el país está vivo. La capital del umbral del mundo maya no es la postal — esas las acapara Antigua —, pero guarda el motor de la república, sus mejores museos y su vida de calle más honesta en veintidós zonas numeradas.
El viajero sensato camina la Zona 1 en la mañana: los salones bicolores del Palacio, la catedral, el Paseo de la Sexta con sus arcadas restauradas y sus filósofos lustrabotas. El mediodía es de los museos Ixchel y Popol Vuh — textiles mayas y jade que recalibran los ojos — y la tarde, de las bodegas convertidas de la Zona 4 o las mesas de la Zona 10. El Fuego humea puntual al atardecer.
La honestidad de la Guía: la ciudad funciona por zonas y usted también debería — planee cada salida a una, taxi o app entre ellas, y el centro con luz de día —; Antigua lo va a tentar a cuarenta y cinco minutos, y debe ir — pero los museos y el mercado de verdad viven aquí; y cuando el Fuego gruñe, los locales se encogen de hombros: aprenda el gesto antes que el miedo.