Gotemburgo
Gotemburgo es la costa oeste de Suecia en una sola ciudad: un puerto sobre el Göta älv fundado por un rey de mentalidad holandesa en 1621, con canales, una fortaleza en la boca del río y, en el puerto, un archipiélago de islas sin carros que los tranvías azules y un ferry alcanzan con un boleto ordinario. Su catedral preferida es la Feskekôrka, la 'iglesia del pescado' de 1874, un mercado construido como una nave gótica para el arenque y el camarón; su bulevar es Avenyn, que sube hasta un Poseidón gigante; su barrio viejo es Haga, casas de madera y bollos de canela del tamaño de un plato; y su parque de diversiones, Liseberg, es el más querido del país.
El viajero come primero — un sánduche de camarón en la iglesia del pescado, un bollo en Haga — y luego toma el tranvía 11 hasta Saltholmen y el ferry a Styrsö o Vrångö, donde el archipiélago es granito, agua y silencio; camina Avenyn hasta el museo de arte y la fuente de Poseidón; se sube a la montaña rusa de madera de Liseberg; cruza el río a Lindholmen y su barrio nuevo; visita el museo de la Volvo si el corazón es mecánico; y, en la temporada de langosta del otoño, sale con un pescador al alba por la costa hacia el norte.
La honestidad de la Guía: Gotemburgo es un puerto de trabajo y una segunda ciudad orgullosa, sin complejos frente a Estocolmo y de mejor humor por eso — su bienvenida es cálida en el registro sueco, es decir, sincera y sin prisa —; la lluvia viene del mar en todas las estaciones y el viento con ella, así que vístase para la costa, no para el calendario; el boleto del tranvía cubre los ferris del archipiélago, que es la mejor ganga de la ciudad; el verano es corto y lleno y las islas se llenan los fines de semana de sol; y los mariscos son tan frescos como en cualquier lugar de la Tierra, y cotizados en coronas suecas.